Prólogo por el Dr.. Jonathan Welton

Después de que los abusos del Movimiento del en la década de 1970, muchos líderes cristianos retroceden en el tema de la autoridad y la sumisión, y con razón! En el otro extremo del espectro, Todavía hay líderes que escriben y que exponen falsas enseñanzas acerca de ser “Under Cover,”Y el concepto de‘autoridad espiritual’se anuncia como una estructura jerárquica que Dios ordenó.

Jonathan Brenneman ha añadido la sabiduría a esta confusa ámbito de dolor y abuso. Se aclara la maleza del cepillo y el caos con su perspectiva refrescante en su libro, Estoy persuadido. A medida que se toma el tiempo para digerir este libro, permítase ver el estilo de liderazgo de Jesús a través de nuevos ojos.

Jesús sabía que el Padre había puesto todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios ya Dios volvía (John 13:3). Jesús poseía un poder ilimitado, y lo sabía. También sabía donde había venido de (identidad) y en la que se va (propósito). El apóstol Juan nos dice que Jesús sabía que su propia grandeza y el alcance de su autoridad, incluso antes de la luz cruzada y en una de estas realidades muy grandes, que a propósito decidió tomar la posición de siervo. En otras palabras, el poder no fue a la cabeza. Sólo se le hizo doblar inferior y amo más. Es por esto que se levantó en medio de la última cena, se quitó el manto, y tomando una toalla a la cintura para que pudiera lavar los pies de los discípulos.

Aunque Jesús celebró la posición más sorprendente posible ya que el todo poderoso Hijo de Dios, se humilló a sí mismo de una manera muy tangible. Imagínese convertirse en presidente o rey o líder de la parte superior de la nación o entidad más grande en el mundo! la posición de Jesús que superó con creces. Dios le había dado todo el poder. Es difícil incluso comprender el significado de un piano de tal declaración. Como Jesús se puso en ese momento increíble, la conclusión natural para él era, “Esto significa que necesito para lavar unos pies”. Es casi incomprensible para nosotros, porque cae tan lejos de nuestra red para la grandeza. ¿Cómo en el mundo hace esto algún sentido?

De Verdad, nos debe aturdir. Después de todo, lavado de pies en aquel día era muy diferente de lavado de los pies como la conocemos. No es demasiado difícil de lavar los pies razonablemente limpias de alguien que tenía una ducha en la mañana y se ha desgastado calcetines y zapatos desde. En tiempos de Jesús, Limpieza de pie como la conocemos, no existía. La gente usaba sandalias de punta abierta y entraron en caminos de tierra detrás de los camellos en un clima cálido, con muy el resultado de que el lavado de pies era un trabajo sucio asignada al esclavo más bajo de la casa. Fue la más baja de las posiciones bajas: el que limpia la suciedad, el sudor y la “materia camello” de los pies de las personas cuando se acercaron.

Este es el lavado de pies que Jesús hizo! En esta luz, cuando Jesús habló sobre el liderazgo, Se entiende que aquellos que son los más grandes y tienen todo el poder, los que son los más espiritual y tienen el mayor unción y llamadas de éstos son los que deben tomar voluntariamente el lugar más bajo de ser siervos de la casa. Así es como Jesús lo vio: “Puesto que Dios me ha dado el lugar más alto, Necesito tomar el lugar más bajo.”Eso es lo que los líderes hacen con gran autoridad: que ocupan el lugar más bajo del servicio. Esto es natural y lógico en el Reino de Cristo. Al ser un gran líder significa ser el pies arandela.

Dr. Jonathan Welton

El autor mas vendido & Presidente de la Academia Welton

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